Sube 10% la contratación de internet en el hogar por pandemia

Según el último reporte del el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), en el primer trimestre del 2021, el 66,8 % de la población de 6 y más años de edad accedió a internet, incrementándose en 6,5 puntos porcentuales en comparación con similar trimestre del 2020. El mayor incremento se dio en al ámbito rural, donde se pasó de 23,8% a 34,4%.

A nivel hogares se tiene, también según INEI, que el 47,1% tenía acceso a internet a marzo del 2021, lo cual es siete puntos porcentuales más de lo reportado en el mismo periodo del 2020. El alza, sin embargo, es superior al 10% si comparamos las cifras con el mismo trimestre del 2019 (36,7%), es decir antes de la pandemia.

A raíz de las medidas dictadas para evitar los contagios en marzo del 2020, se hizo evidente la necesidad de contar con el servicio de internet para atender la educación a distancia o el trabajo remoto. Muchos hogares que no tenían contratado el servicio lo hicieron ni bien tuvieron los ingresos necesarios y eso se vio reflejado en las cifras reportadas por el INEI.

El alza fue mucho más pronunciada en el área rural, por tratarse de una zona con menor nivel de penetración del servicio. Antes de la pandemia (2019) se tenía apenas el 3,7% de hogares conectados. Para marzo del 2020 ya se había subido a 5,9%. El gran salto – más del doble de penetración ganada – se ha experimentado para este año. Los reportes permiten observar que ya el 13,2% de dichos hogares cuenta con internet a marzo del 2021.

En el primer trimestre del 2021 se observó también un alza importante en el segmento de menores de edad, quienes deben asistir a las clases en forma virtual. El 51,9 % de la población de 6 a 11 años de edad accedió a internet en dicho periodo, lo cual refleja un alza de 15,7 puntos porcentuales frente al 36,2% del año pasado.

El celular es el rey: En el trimestre enero-febrero-marzo del 2021, INEI reportó que, del total de la población usuaria de internet, el 88,5% lo hace a través del teléfono celular, el 16,7% desde una laptop, el 14% accede de una computadora, el 2% utiliza una tableta y el 7,9 % emplea otro dispositivo, como un smartTV. 

Red Dorsal: mal cálculo ha costado US$166 millones

Durante la audiencia realizada en mayo para exponer las razones del Estado para resolver, por interés público, el contrato de concesión con Azteca por el mantenimiento de la Red Dorsal, participó como Luis Fernando Castellanos Sánchez, director general de la Dirección de Programas y Proyectos de Comunicaciones del MTC. En su exposición se recordaron algunos datos sustanciales sobre el sobrecosto que esta red está generando al país.

El Estado tiene hasta el 17 de julio (60 días calendario luego de la audiencia) para emitir la resolución del contrato. También podría dar marcha atrás y no hacerlo si considera que el argumento de interés público no está lo suficientemente sólido. O invocar otra causal, como incumplimiento de contrato, si es que tuviera pruebas de, por ejemplo, falta de abono de la carta fianza o uso indebido de la red.

(Presentación del MTC)

Sea por una u otra razón, todos los expertos del sector coinciden en que la red está subutilizada, lo cual está costando demasiado dinero al país y no es sostenible el modelo actual en el tiempo. Las cifras expuestas por Castellanos fueron contundentes: solo se usa el 3,2% de la capacidad instalada y los ingresos que obtiene la red apenas cubren el 7,7% de los costos asumidos por el Estado, los cuales bordean unos US$25 millones anuales.

Los 23 clientes o usuarios de la citada red han generado una demanda, en el 2020, de 16,10 (Gbps – mes) lo cual está muy por debajo de los 241 (Gbps – mes), proyectados para el 2020 a partir del Modelo Económico Financiero de
la Concesión. Si hay un cálculo mal hecho, bajo premisas equivocadas o expectativas demasiado optimistas, es ese: se han realizado pagos por un total de US$279 millones por inversión, operación y mantenimiento entre el 2015 y el primer trimestre del 2021, lo cual es US$ 166 millones más de lo previsto.

Las imágenes pueden servir mucho mejor para entender lo qué ha sucedido. En estos dos gráficos se puede apreciar, de una sola mirada, la pérdida que está teniendo – y tendrá – el Estado. Para el 2020 se esperaba tener ingresos y ganancias. En vez de eso se tienen pagos por mantenimiento que se suman al pago de la obra en si. Como se recordará, en este proyecto el Estado realiza dos pagos: uno por mantenimiento anual de la Red y otro como la cuota de pago por lo invertido para montarla (valorado en US$228,4 millones a recuperar a lo largo de toda la concesión). Se suponía que para el 2021 solo había que pagar ese segundo monto.

A todos estos problemas se suma el hecho de que este año, en septiembre, se debe definir una nueva tarifa a cobrar a los clientes por el uso de la Red Dorsal. La mala noticia es que no se calculará a la baja, sino que podría elevarse en 900%. Esto ocasionará que se sigan perdiendo clientes y hará más difícil reducir el gasto que está asumiendo el Estado por mantenerla sin aprovecharla.

Visto en números, no existe argumento alguno para mantener el status quo. ¿Cuánto se podría estar haciendo con esos, en promedio, US$25 millones anuales para llevar realmente internet a los distritos más alejados? Es cierto que se necesita tener listas las Redes Regionales, valoradas en casi US$2 mil millones, que se enlazan a la Red Dorsal, y montada la Rednase, es decir conectadas todas las instituciones públicas, para sacarle provecho. Pero no podemos emplear otros cinco años más con un exceso en el presupuesto para esperar tener toda la red lista.

¿Existen otras vías para resolver el contrato con Azteca por la Red Dorsal?

El Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) publicó el 16 de marzo de 2021 un aviso en El Peruano que daba inicio al procedimiento de resolución del Contrato de Concesión del Proyecto “Red Dorsal Nacional de Fibra Óptica” con Azteca por razones de interés público. Se estableció un cronograma que incluía una audiencia pública, realizada el el pasado 17 de mayo.

En dicha audiencia tuvo oportunidad el MTC de presentar las razones jurídicas que sustentaban su postura y también participó Azteca, quien señaló que se irán hasta el CIADI para demandar al Estado por esta causa. También participaron expertos del sector, quienes dieron sus perspectivas sobre el tema.

Luis Montes, ex jefe del Fitel, dijo que la Red Dorsal sí valió la pena, porque se redujeron los precios de transporte de datos del mercado peruano (de US$150 se ha pasado hasta US$5) y el Estado se ha ahorrado US$1200 millones en los últimos siete años. No obstante, recalcó que es urgente un análisis técnico, legal, administrativo, económico y financiero, de como está la RDNFO, esto significa hacer una “Due Dilligence”. Luego se debe hacer un “Take Over”, de tal manera de recibir en forma ordenada la RED.

Montes dijo que es necesario un cambio institucional para llevar adelante esta red, con la visión del manejo de la Transformación Digital, lo cual puede implicar convertir el actual viceministerio de comunicaciones en un ministerio o agencia, para darle más fuerza. Además recomendó que se una a las redes regionales con la Red Dorsal en un solo paquete (sumarían 40 mil km de fibra a nivel nacional) que atienda a todo el sector público (Rednace) con tarifas vigentes en el mercado privado. Como ya se amortizó US$109 millones al costo de la red no será tan alta la liquidación a pagarle a Azteca y se estaría libre para buscar otro operador privado o administrarlo desde el mismo Estado, según se decida.

Pero, ¿es o era esta la única salida al contrato de la Red Dorsal? En la audiencia los representantes de Azteca recordaron que se pasaron dos años tratando de llegar a un cierre por mutuo acuerdo. MTC también mencionó los intentos de llegar a lo que podríamos llamar un divorcio amistoso. No fue posible. Azteca al final de esas negociaciones propuso un cierre que MTC no acepto, y viceversa.

*Entre el 2015 y 2020, el Estado realizó pagos por un total de US$ 265 millones por retribuciones de inversión, mantenimiento y operación de la Red Dorsal.

El Contrato suscrito con Azteca en junio del 2014 establece como causales de cierre, además del interés público que se ha convocado, los incumplimientos por parte del operador. Si no entregaba a tiempo la obra, por ejemplo, o cedía (alquilaba) a terceros parte del uso de la red sin respetar las reglas establecidas en el documento. Entre estas razones está también el tema de no reponer la garantía que se depositó (carta fianza) en el plazo acordado si es que hubo disposición de ella.

En el sector hoy corrió un rumor en torno a uno de los arbitrajes que se ha desarrollado ente MTC y Azteca, el cual ganó al Estado peruano y obliga al operador a pagar el dinero para comprar los terrenos en donde iban los nodos. La norma dispone que el Estado solicite el citado monto (calculado en US$9 millones, según fuentes que prefieren mantener el anonimato) al Banco en donde está la Carta Fianza y el operador debe reponer ese dinero en el plazo estipulado. Si Azteca no paga o repone ese dinero, sugieren que se podría anular el contrato, ya no por interés público, sino por esta falta del operador. Esa sería otra salida menos costosa y dolorosa para el país, que según los cálculos de los expertos, implicará el pago de US$84 millones solo por la construcción de la red, más todos los gastos que implicará ir hasta el CIADI para defenderse.

Caso de redes regionales de Cajamarca, Piura y Tumbes rumbo al CIADI

Según una investigación realizada por la periodista Carla Cristina para Eyboricua.com, la controversia legal que mantiene el gobierno peruano con la compañía Quanta Services Inc. por el incumplimiento contrato de las redes regionales de fibra óptica de Cajamarca, Piura y Tumbes ya partió al CIADI.

Quanta Services Inc es la matriz de Quanta Services Puerto Rico, una de las empresas que forman parte del consorcio LUMA Energy, quien en dicho país ha firmado contratos similares para redes de fibra. En el Perú ganaron en el 2015, como parte de Redes Andinas de Comunicaciones S.R.L., dos proyectos: el de Cajamarca y el de Piura/Tumbes.

La compañía Redes Andinas inició en mayo del 2019 una demanda de arbitraje ante la Cámara de Comercio Internacional (CCI) contra el gobierno de Perú porque consideraban que se rescindió el contrato de manera indebida. En mayo del 2020, inconformes con el devenir de la controversia, la filial holandesa de Quanta entregó al gobierno peruano una notificación oficial de disputa derivada de la terminación de los contratos y actos relacionados que atribuye en su totalidad a Pronatel (MTC), informó la periodista.

Los perjudicados con el retraso en el montado de las redes de fibra en el norte (Piura, Tumbes y Cajamarca) son los niños de las zonas rurales a donde no llega Internet para acceder a Aprendo en Casa.

El artículo señala que, “según el Informe Anual de 2020, presentado en 2021 y en el que Quanta actualiza el estatus de las controversias entre su subsidiaria Redes Andinas y la entidad pública peruana Pronatel, en diciembre de 2020, la empresa presentó una solicitud para iniciar un procedimiento de arbitraje contra Perú ante el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (Ciadi), quien registró la solicitud en enero de 2021″.

La empresa considera que no se ha cumplido con un trato justo ante la inversión realizada en el país y se “expropió efectivamente la inversión de la filial en Redes Andinas y el proyecto”. Además de pedir compensación por daños y perjuicios, buscan compensación por todos los gastos que involucra el costo del arbitraje.

Como se recordará, el contrato fue resuelto el 22 de abril del 2019 porque no se pudo solucionar los impases técnicos ni se cumplió con las fechas de entrega, tal como establecía el contrato y pese a las múltiples adendas firmadas para ampliar los plazos en hasta 32 meses. Los nodos desplegados hasta esa fecha no estaban registrados ni los acuerdos de interoperabilidad con las empresas de energía firmados, lo que hacía imposible entregar la obra al Estado.

Los proyectos regionales de Cajamarca, Piura y Tumbes, se encuentra en proceso de reformulación debido a la citada resolución de contrato por incumplimiento. En la actualidad el MTC sostiene que se están tomando las acciones necesarias para seleccionar a la empresa que se hará cargo de la ejecución de dicho proyecto.

P.D. El artículo completo “Advierten al gobierno de Puerto Rico sobre LUMA” está aquí.

Azteca no está de acuerdo con resolución de contrato de la Red Dorsal

La semana pasada se llevó a cabo la audiencia pública en donde se presentó la propuesta de resolución del contrato de la Red Dorsal. El MTC (Ministerio de Transportes y Comunicaciones) convocó esta reunión en la que Azteca expuso su perspectiva del problema y reafirmó no estar de acuerdo con una resolución por interés público.

En Azteca consideran que se le debería dar a ellos las mismas condiciones de precio y flexibilidad que se planea dar al nuevo concesionario cuando se cierre el contrato con ellos. Además consideraron que, mientras no esté creada o activa la Rednace, el problema de cubrir la demanda estatal de transporte de datos seguirá latente.

Cuando se diseñó el proyecto de la Red Dorsal, explicaron, se propuso que el consumo de la misma estaría dado por dos tipos de usuarios: los operadores privados de telecomunicaciones (telefonía, tv paga, internet) que atienden provincias y el tráfico que generaría la Rednace, es decir una red dedicada a atender a todos los servicios públicos (comisarías, municipios, colegios estatales). Dicha red, luego de casi nueve años, sigue sin existir y cada entidad pública contrata al operador privado que le ofrezca mejores tarifas y servicios.

Si solo se usa el 3,2% de la red en la actualidad, señalaron en Azteca, es porque MTC no cumplió con lo previsto y ninguna entidad estatal utiliza la Rednace. Ellos aseguraron que sí cumplieron con todas sus obligaciones desde que se firmó el contrato.

Era una obligación del Estado, desde el 2012, crear una red nacional que permita a distintas instituciones publicas enlazarse para brindar servicios a los ciudadanos. Debió estar lista en el 2016 cuando la Red Dorsal entró en operación, comentaron desde Azteca. “Esa es una falta del Estado” que les permitirá demandar al MTC ante el CIADI, lo cual le puede costar al Perú hasta US$175 millones, afirmaron.

La audiencia completa está disponible en este enlace. Y las presentaciones de los participantes aquí.

¿Cuánto le ha costado al Perú la Red Dorsal?

Siempre que nos referimos a la Red Dorsal, hablamos del costo del proyecto en general, que es US$333 millones. Pero ese no es el monto desembolsado por Azteca entre 2014 y 2016, cuando se construyó la red. El RPI, es decir todo el dinero invertido en comprar el cable y tenderlo, por hablar en sencillo, apenas pasa los US$200 millones.

Según el informe presentado en marzo por el MTC para sustentar su pedido de resolución de contrato con Azteca, el monto invertido es de US$228 millones. Ese es el costo, asumido por Azteca a través de sus propias fuentes de financiamiento. El Estado peruano se comprometió, por contrato, a devolverle esos US$228 millones, más intereses, en cuotas, a lo largo de unos 15 años. Al igual que cuando compras un auto en cuotas, el valor final a pagar termina siendo un poco mayor al que cuesta en si mismo el auto. Pero eso es lógico, legal, habitual.

En este caso, además del pago por RPI, realizado cada año, el Estado se comprometió a pagar el mantenimiento de la red. A eso le llaman RPMO. El plan era que, en dos años, el Estado ya no tendría que seguir pagando ese mantenimiento, porque se suponía que ese costo iba a ser asumido por las empresas privadas que contrataran los servicios a la Red Dorsal.

Si la Dorsal no conseguía clientes privados, el Estado tendría que seguir cubriendo el mantenimiento. Eso dice el contrato. Y eso fue lo que pasó. Como el servicio ofrecido por la Red Dorsal resultó caro y poco competitivo (sin flexibilidad tarifaria) no tuvo suficientes clientes privados (no más de 30). La consecuencia es que solo se utiliza el 3,2% de su capacidad instalada y el Estado ha tenido que pagar al operador un dinero que no tenía previsto gastar.

El MTC viene desembolsando, todos los años, alrededor de US$20 millones para cubrir los gastos de mantenimiento, algo que no tenía previsto. En teoría, en el 2020 ya no tendríamos que haber pagado el RPMO, solo continuar con el saldo de las 60 cuotas trimestrales del RPI pactadas [a ojo de buen cubero quedan unas 42 cuotas pendientes]. Los análisis realizados señalan que hay un gasto de US$114 millones sobre lo presupuestado. Eso es hasta inicios del año pasado considerando el pago por RPMO. Hoy habría que sumar lo aportado hasta primer trimestre del 2021.

Photo by Brett Sayles on Pexels.com

Entonces la red no nos está costando los US$228 millones que le costó a Azteca construirla, ni los US$333 millones en los que está valorada la inversión total (incluyendo el pago de cuotas), sino que estamos pagando más de US$114 millones adicionales, no previstos. Y si no se hubiera decidido resolver el contrato tendríamos que seguir pagando ese mantenimiento por más años y asumir la caída de la clientela, porque, según el contrato firmado con Azteca, la tarifa ha cobrar sería elevada en lugar de reducida.

¿Si se vendiera la red habría que cobrar US$228 millones o US$333 millones? Luis Montes, ex director de Fitel, nos aclaró que no. Se partiría del valor de construcción (US$228 millones) y se le restaría la depreciación generada por el paso de siete años desde que se inició la construcción. Recordemos que las redes de fibra óptica se devalúan con el tiempo y más si no han estado activas o bien cuidadas. A todo eso se le puede añadir el valor comercial futuro, es decir, las posibilidades de ingresos que pueda generar.

Ya sea que la Red Dorsal sea administrada por un operador estatal o uno privado, dependiendo de qué línea política tenga el nuevo gobernante del país, se deberá hacer un ‘due dilligence’ [investigación] de toda la red en frío y activa, porque puede haberse degradado, ha advertido Montes. Esto va más allá de las supervisiones que ha venido haciendo Osiptel en cumplimiento del contrato y que incluso la ha hecho merecedora de una amonestación por algunos incumplimientos. El precio final de la Red Dorsal saldrá luego de tener esa depreciación clara.

Balance financiero de Azteca durante los últimos cuatro años:

Azteca Comunicaciones Perú2017201820192020
Ingresos (ventas)20,917,2517,5920,49
Costos o gastos24,919,915,515,36
Utilidad sin depreciación
(ganancia o pérdida)
-3,92-3,12,045,13
Información en millones de dólares, al cambio actual, tomada de los estados financieros del operador.

Internet: el gran alza del 2020 estuvo en el tráfico

Con la pandemia y el aislamiento del 2020, fue el tráfico en Internet el que más creció. No podemos afirmar que se sumaron muchos más usuarios, porque las limitaciones de cobertura impiden que el país tenga saltos de conectividad al interior, en la zona rural. Pero las métricas hasta ahora publicadas revelan que donde ya se tenía Internet, se usó mucho más.

Los reportes de Osiptel muestran que, mientras el total de líneas activas móviles caía (se desconectaron unos dos millones de líneas) y se mantenía casi el mismo nivel de cobertura a nivel de centros poblados, el tráfico se elevaba a un ritmo mucho mayor del que traíamos años atrás.

Tal como se puede observar en este cuadro, se llegó a un consumo de casi 700.000 millones de MB en diciembre del 2020, lo cual es el doble de lo que se reportaba a setiembre del 2019. Y si miramos el ángulo de la curva creciente, pasamos de una pendiente de 20° a una de 45°.

Los grandes saltos se dieron al principio de la cuarentena, en el segundo trimestre, pero no dejaron de crecer en el tercer y cuarto trimestre. El alza en uso de redes fue reportado por el regulador de acuerdo a cada aplicación tanto si se usaba la red fija como la móvil.

Osiptel informó a la prensa que algunas aplicaciones llegaron a elevar su consumo por encima del 350% en determinadas semanas en la red fija y por encima del 100% en las redes móviles. Tik Tok fue la gran protagonista al crecer 387% a finales de junio del 2020.

Este año se mantiene la tendencia al alza, pero en menores proporciones. En febrero se impuso una nueva cuarentena, con mayores libertades de desplazamiento que la del 2020, y se registraron alzas en tráfico de entre 15% y 16% en las redes móviles y fijas.

Osiptel precisó que en la última semana de febrero del 2021, en redes fijas fueron los aplicativos Facebook, Netflix y YouTube los que alcanzaron tasas de crecimiento máximos hasta de 48,92%, 35,77% y 24,83%, respectivamente. Mientras que, en las redes móviles, Netflix (58,90%), Tik Tok (39,13%) y WhatsApp (22,17%), fueron los más dinámicos si los comparamos con el tráfico registrado en la semana del 25 al 31 de enero del 2021, antes de la cuarentena.

Durante febrero del 2021 el 63,01% del tráfico total cursado en redes móviles fue generado por Facebook e Instagram y YouTube. En redes fijas YouTube, Netflix y Facebook abarcaron el 80,97% del tráfico total.

Cerramos el 2020 con 26,2 millones de accesos a Internet móvil

Según el portal de estadísticas del Osiptel, el 2020 lo cerramos con un alza en la cantidad de líneas móviles que acceden a Internet. Se superaron los 26,2 millones, lo cual significa que se sumaron más de un millón de líneas en el último año (25 millones el 2019).

Para el segundo trimestre del 2020, cuando las medidas adoptadas por el Gobierno para contener la pandemia fueron más estrictas, se dieron de baja miles de líneas, llegando a reportarse solo 22,7 millones activas.

Líneas con Internet móvil según punku.osiptel.gob.pe

Los problemas económicos que generaron las medidas de aislamiento fueron poco a poco superándose con la apertura comercial del tercer trimestre, lo cual también se sintió en el mercado del Internet móvil. La recuperación llevó a cerrar el citado periodo con 24,7 millones de líneas, muy cerca de los valores del 2019.

En el cuarto trimestre, la campaña navideña y la mayor apertura comercial impulsó la contratación de servicios. La necesidad de uso de Internet se hizo latente desde el inicio de la pandemia, pero las dificultades económicas que vivía la población hizo que se postergara la adopción de más servicios. No solo se recuperaron los más de dos millones de líneas que se habían desconectado, sino que se sumó un millón más.

Uno de los grandes saltos se dio en una categoría que no estaba siendo muy dinámica en años anteriores: las conexiones desde otros dispositivos móviles. En nuestro mercado se puede acceder al Internet móvil desde un smartphone o desde otro dispositivo (reuter o usb), que se adquieren de forma independiente (sin celular). Dicha categoría regresó a los números registrados a fines del 2014 y cerró con 360 mil líneas. A fines del 2019 tenían 290 mil.

Si observamos solo las conexiones desde smartphone encontramos que se alcanzaron las 25,8 millones a diciembre del 2020, lo cual refleja un alza de 3,5 millones frente a los 22,3 millones que tenían en el segundo trimestre del mismo año.

A nivel de marcas, Claro toma el liderazgo de esta categoría con 34,05% de participación del mercado de líneas móviles, dejando a Movistar con 33,13%. En tercer lugar está Entel con 17% seguido de Bitel con 15,39%. El operador móvil virtual Flash Móvil tiene 380 mil.

Azteca continuó con la reducción de costos en el cuarto trimestre

Azteca presentó hoy a los inversionistas sus resultados financiaros correspondientes al cuarto trimestre del 2020. En relación a la operación peruana reportaron una mejora en las ganancias fruto de la reducción en los costos de mantenimiento lo que le genera un mejor balance de la operación local.

Según la información publicada, Azteca Comunicaciones Perú logró ingresos por US$5,24 millones (107 millones de pesos), cifra superior a los US$4,80 millones (98 millones de pesos) reportados en el mismo periodo del año pasado. Dichos ingresos, precisaron, se derivan de los servicios de telecomunicaciones brindados y el reembolsos del Gobierno por mantenimiento y operación de la Red Dorsal.

Photo by panumas nikhomkhai on Pexels.com

A nivel de gastos o costos reportaron US$2,98 millones (61 millones de pesos) lo cual refleja una reducción considerable frente a los US$4,26 millones (87 millones de pesos) del mismo periodo del 2019. Los menores montos fueron explicados por una baja en los costos de mantenimiento de la infraestructura de transmisión de datos de la Red Dorsal.

Azteca Comunicaciones Perú no menciona en el reporte si se encuentran en proceso de cierre de contrato, pero el Presidente del Perú Francisco Sagasti declaró a principios de mes que se está realizando una resolución del acuerdo de operación y mantenimiento de la red.

Azteca Comunicaciones Perú2017201820192020
Ingresos (ventas)20,917,2517,5920,49
Costos o gastos24,919,915,515,36
Utilidad sin depreciación
(ganancia o pérdida)
-3,92 -3,12,045,13
Resultados de Azteca Comunicaciones Perú estimados en millones de dólares al cambio actual, no incluyen variación del dólar de últimos años.

En cuanto a Tv Azteca, empresa del grupo Salinas que es titular de Azteca Comunicaciones Perú, informa que los deterioros de los indicadores económicos han continuado afectando el dinamismo del mercado de publicidad en televisión abierta en México lo que se traduce en una reducción en los ingresos (-4% en el cuarto trimestre) y la rentabilidad, pese al esfuerzo en disminuir los costos.

Las ventas netas del año 2020 de Tv Azteca sumaron US$524,7 millones (10.725 millones de pesos), lo cual es 16% por debajo del 2019, debido a la menor demanda de espacios publicitarios en televisión abierta en México. La ganancia menos impuestos (Ebitda) fue de US$80,8 millones (1.653 millones de pesos), 36% menos de lo registrado en el 2019.

¿Cómo se llegó al cierre de contrato con Azteca?

La historia arrancó mal y terminó peor. Como esos novios que uno mira rumbo al altar y sospecha que no va a funcionar. Le pones fé, pero vamos, luego de unos años acaban divorciándose. Eso, más o menos, ocurrió con Azteca.

La historia arranca en 2011, cuando se arrancó a diseñar un plan de conectividad digital que se concretó al promulgarse la Ley de Promoción de la Banda Ancha y Construcción de la Red Dorsal (2013). Se disponía como prioridad crear una Red Dorsal, la cual venía acompañada de un conjunto de redes regionales. El objetivo era conectar a todo el interior del país, que no tenía Internet y no era atendido por los operadores privados.

Hasta entonces todo estaba bien. El primer problema surgió cuando se diseñó el contrato de licitación de la citada red. Se incluyeron una serie de condiciones que hoy está claro constituyen una falla en el diseño del plan de negocios. El precio fijado era mucho menor del vigente, pero era fijo y no se podía variar según la demanda. Además, se hizo una proyección de tráfico que nunca se cumplió, porque ya en ese entonces Bitel había empezado a desplegar fibra en la zona por donde circulaba la Dorsal y lo siguieron sus competidores Telefónica y Claro.

El plan de negocios consideraba el tráfico de datos que generarían las redes regionales enlazadas a la Red Dorsal como ramas al tronco de un árbol. Además consideraba todo el tráfico que generaría el mismo Estado a través de la Rednace. Ninguno de esas dos fuentes de tráfico de datos se concretó. Solo tres de los 21 proyectos regionales han estado operativos en el último año, cuando deberían haber estar todos listos a fines del 2019.

El romance empezó mal, según coinciden diversos analistas, porque solo hubo un postor (Azteca) en el concurso de licitación. Solo a los directivos de Azteca le pareció atractivo el esquema de tener una red que solo transporte datos y sea nexo entre las diferentes redes regionales. El formato fue una APP, asociación público-privada que recién se estrenaba. La idea era que Azteca ofreciera el uso de la red a los operadores privados por un cobro y generara dividendos que repartiría con el Estado. El Perú se ofrecía a mantener los costos si no habían clientes.

El contrato firmado en el 2014 fue por 20 años, pero tan solo un año después de entregada lista la obra – 2017 – se dieron cuenta que no tenían suficientes clientes, ni tráfico de datos. La zona donde operaba la red se había llenado de otras ofertas privadas que tenían tarifas flexibles con un valor hasta cinco veces menor que el ofrecido por Azteca. Además no estaban listas las redes regionales, que darían tráfico, ni la Rednace.

Entre el 2018 y el 2020 las relaciones entre Azteca y el MTC han sido complicadas. Se trata de tres años de idas y venidas, reuniones, estudios, análisis y discusiones sobre cómo solucionar el problema de la falta de tráfico de datos. Nunca pasó los 40 clientes, cuando se proyectaban cientos. Se llegó a utilizar el 10% de la red, según un informe del Banco Mundial, pero luego fueron perdiendo a los pocos que tenían y ya para el año pasado estaban en 7%, según informó el mismo operador.

Para los diversos analistas era evidente que no había solución bonita para el problema. Si lo convertías en tarifa libre estarías poniendo a competir con ventaja – al ser un operador subvencionado por el MTC – frente a los privados, lo cual va contra la constitución. Se empezó a hablar de partirla para privatizarla, ya sea en trozos o entera, de redefinir el modelo o de cambiar la ley. Entre tanto, el rumor de que Azteca había decidido irse crecía.

Durante un par de años se sentaron a debatir cual era la mejor forma de terminar el contrato, que a todas luces era inviable para Perú, quien gastaba en pagar el mantenimiento total de un bien que a estas alturas ya debía tener sus propios ingresos. El operador logró tener sus estados financieros en azul gracias a las rebajas de tarifas cobradas por interconexión, pero porque era el Estado quien cubría sus costos, no por ventas a terceros, como estaba previsto.

En el 2019 el MTC propuso algunos cambios al contrato, vía adenda, que el operador no aceptó. Para diciembre presentó otra propuesta de adenda en donde se proponía un cierre de contrato y entrega de la red a lo largo de 11 meses. Azteca asegura que dicha adenda fue fruto de dos años de reuniones. El Gobierno peruano no la aceptó porque las condiciones no le eran favorables. Entonces remitieron otra propuesta de adenda a mediados del 2020. Esta vez fue Azteca quien no aceptó la propuesta.

El divorcio por mutuo acuerdo perdió toda posibilidad de concretarse a mediados del año pasado. Entonces solo quedaba recurrir a un cierre unilateral. Virginia Nakagawa señala, exviceministra de comunicaciones asegura que se hizo de todo para que Azteca estuviera contenta, pero ellos no aceptaron y solo restaba terminar la relación. Se necesitaba una decisión política en medio de la pandemia que no se concreto. MTC aseguró que ese matrimonio ya no continuaría, pero no se llegaba a concretar en blanco y negro esa decisión. Recién la semana pasada el nuevo presidente Sagasti ha informado que se resolverá el contrato. El fallido noviazgo finalmente ha llegado a su fin.