Entel reporta un alza del 26% en sus ingresos móviles en el verano

Pese a que en febrero se implementaron restricciones a la movilidad dirigidas al sector minorista, la mayoría de sectores productivos continuaron operando en el país y no se sintió un impacto comercial fuerte en el sector telecom, algo que sí se percibió en el segundo trimestre del 2020, cuando se impuso una cuarentena más estricta.

Debido a ello, los operadores obtuvieron resultados financieros positivos durante el verano. En el caso de Entel, según informó a sus inversionistas, la base de clientes se elevó 10% comparado con el mismo periodo del año pasado y los ingresos móviles se elevaron 26%. En el caso de las ganancias menos impuestos (Ebitda orgánico) el alza interanual fue de 30%.

“La industria móvil continuó avanzando hacia los canales en línea y digitales para compensar las restricciones físicas a las tiendas. Las ofertas se basaron en la portabilidad, las segundas líneas y la adición de redes sociales gratuitas adicionales [Telegram y Signal]”, informaron.

Entel cerró marzo con 9,17 millones de clientes, de los cuales 5,39 millones son prepago, lo que refleja un alza interanual de 4% en dicho segmento. Además, la cuota re recarga creció de forma constante, lo que refleja una recuperación en el consumo. No obstante ello, el gasto promedio por usuario bajo cinco puntos porcentuales, pero sobre todo por el peso del menor gasto en el segmento pospago.

Durante marzo se lanzaron nuevos servicios 5G, incluyendo una mayor velocidad (hasta 50 Mbps), lo que permite una mejor conectividad y más dispositivos conectados. El servicio estaba disponible en algunos distritos de Lima, Arequipa, Lambayeque y La Libertad que abarca alrededor de 70 mil viviendas, además de la infraestructura existente que abarca 1.7 millones de viviendas cubiertas.

El grupo también obtuvo un buen resultado financiero en Chile. Según Diario Financiero, la operadora registró en sus balances generales del primer trimestre ganancias por 17,3 mil millones de pesos chilenos, mientras que en el mismo periodo del 2020 había reportado pérdidas 22,4 millones de pesos.

Telefonía móvil: una torta que se va equilibrando

Algunos años atrás, antes de la llegada de Entel y Bitel, el mercado de telefonía móvil era dominado por dos operadores. Movistar y Claro tenían, juntos, el 95% de la torta. Nextel, que luego fue comprado por Entel, lograba en sus mejores momentos el 5% restante. Era una empresa de nicho corporativo, que no aspiraba a relegar a los dos gigantes.

Desde el 2014, año en el Entel llegó al país y Bitel lanzó su oferta comercial, la situación ha variado de forma radical. Los dos nuevos jugadores han ido, poco a poco, ganando terreno hasta abarcar casi el 30% del mercado. Como era lógico, los líderes fueron cediendo lugar. Pero fue la cabeza principal, Movistar, quien más perdió.

En este gráfico del Osiptel podemos apreciar la evolución en el volumen de clientes. La silueta de los grandes se achica y se equipara, logrando tamaños similares entre ambos grupos. Es decir, entre Movistar y Claro la diferencia es mínima, así como entre Entel y Bitel.

Hasta antes de la pandemia, en el primer trimestre del 2020, el porcentaje de participación de Movistar había llegado a 31,7%, algo muy cercano al 29,9% de Claro: menos de dos puntos porcentuales de diferencia. Para el segundo trimestre la situación podría haberse reducido más o incluso invertido debido al impacto que tuvo en coronavirus en los clientes pre-pago (alto número de des-activaciones).

Según las declaraciones de los operadores ante sus inversionistas de fines de julio, el grupo Telefónica del Perú reportó 10 millones de líneas móviles, mientras que Claro estaría en 10,3 millones. Este triunfo de la empresa de capitales mexicanos, luego de 15 años en el país, no puede ser ratificado hasta que el regulador confirme las líneas activas de cada jugador.

En el ámbito del acceso a Internet móvil el operador de origen español tiene una presencia de liderazgo similar: al primer trimestre del año solo le llevaba casi dos puntos porcentuales. La variación para el segundo trimestre puede ser menor a la de solo telefonía móvil porque en este caso el consumo es sobre todo en servicios pospago, en donde no hay tantas bajas como en el prepago.

A nivel de penetración del servicio ante toda la población, ya en el 2019 y principios del 2020 se ha observado una leve tendencia decreciente. Esto ligado a una reducción en el consumo de la población ante el menor crecimiento de la economía. Con la pandemia esta curva se ha incrementado, reduciendo la tenencia de dos equipos por persona o por familia.

En el gráfico del Osiptel se observa que a marzo del 2020 teníamos 125,19% de penetración de telefonía móvil, mientras que al cierre del 2019 se estaba en 127,79%. En el 2018 se había alcanzado el pico de 136,5%. Eso quiere decir que había 136 líneas de teléfonos por cada 100 habitantes y ahora solo son 125.

En Internet móvil la penetración llega al 79,63% en marzo del 2020, cuando en diciembre ya estábamos en el 80%, el pico más alto logrado hasta ahora. Eso sucede porque hemos pasado de 25 millones en diciembre a 24,9 millones de líneas móviles que acceden a Internet al cierre del verano.